Cuando no puedas más y tus pies te lleven, solitario, a recorrer las húmedas calles del invierno, invéntame.

Si sientes que deseas gritar por el dolor que te causan las ásperas aristas de la vida, invéntame.

Invéntame, cuando me busques en tus sueños. Dame forma con tus sentidos adormecidos pero, invéntame.

Sólo soy un suspiro que se cruza en tu camino. Un destello imaginario. Lo que deseas y quisieras construir.

Invéntame en la noche o en el día. Atrévete. Te estoy esperando.

Porque si no me inventas, no podré ser y estar en tu delirio.

Verso y Acuarela: Yolanda Palomo del Castillo