Fue un camino fácil de recorrer.

Amable y sutil.

Excitante y provocador.

Hasta que tus marcas empezaron a sangrar en mi piel.

No recuerdo cuando comenzó el dolor.

Ni cuando terminó el placer.

Sólo sé que gotas de sangre teñían mi escaso cuerpo.

Y desee que jamás hubieses marcado tu amor en mi piel.

Porque eso me arrojó al infierno de las sombras.

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